#DespiertaSonora
DURANTE UNA TEMPORADA de beisbol, es muy raro ver a un pelotero que durante su carrera no esté exento de quedar fuera por cierto períodos durante el calendario del rol regular. Podrán jugar en todos los encuentros durante una o más campañas, pero salvo el excepcional caso de Cal Ripken Jr., quien estuvo en el campo de juego durante 2 mil 632 encuentros seguidos en 16 años, nadie está exento de sufrir una lesión que te aleje del terreno de juego, a veces, por un período largo, y a veces se sufren lesiones que hacen que una carrera que bien pudo hacer llegar al Salón de la Fama a algunos, lo evita.
LAS LESIONES HAN SIDO parte del juego todo el tiempo, y a pesar de que con todo y lastimaduras muchos tuvieron la oportunidad de terminar sus carreras con estadísticas sobresalientes, lo cierto es que de haber tenido la oportunidad de no haberse perdido tantos juegos durante su trayectoria, muchos de los que pasaron por ello, con la oportunidad de jugar cuando menos la mitad de los desafíos que dejaron de jugar, habrían terminado con números que los habría llevado, sin obstáculo alguno, directo a Cooperstown.
PARA QUE EL LECTOR se dé una idea, Troy Tulowitzki, quien fue parte de tres equipos en Grandes Ligas durante una carrera de 13 años, apenas pudo jugar en 1 mil 291 cotejos, y si multiplicamos esos 13 años por los 162 partidos de los que consta una temporada regular, el pelotero nacido en Santa Clara (California), habría tenido la oportunidad de haber jugado en 2 mil 216 encuentros. Por supuesto que no es posible estar todos los días en el orden al bat, pero de esa cifra, “Tulo” bien pudo haber tomado parte en cuando menos 600 o 700 desafíos más.
DE ESAS 13 TEMPORADAS, el ex torpedero de Rockies, Azulejos y Yanquis, apenas en dos de ellas rebasó los 150 cotejos jugados, 155 en su segunda campaña (2007), y 151 en el 2009, ambas para los Rockies de Colorado. En sus cuatro temporadas finales, Tulowitzki solo jugó en 202 partidos, retirándose voluntariamente el 26 de julio de 2019, poniendo fin a una carrera que pudo haberlo llevado al Salón de la Fama de no haber sido víctima durante gran parte de su carrera, sobre todo al final de ella, de lesiones que alejaron del juego por una gran cantidad de encuentros. ¿Se imagina cuántos jonrones más habría conectado de haber jugado cuando menos 600 de los más de 900 juegos que se perdió?
Y POR ESTE DÍA fue todo y nos despedimos. Cayó el OUT 27, y el juego acabó… BUEN DÍA…!!!
