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  • sáb. Nov 27th, 2021

EL HARTAZGO YAQUI

ARMANDO VÁSQUEZ A. / COLUMNISTA

#DESPIERTASONORA

¿POR QUÉ LOS YAQUIS no pueden salir de su pobreza?

Los ocho pueblos tradicionales son, de sur a norte: Loma de Guamúchil, Loma de Bácum, Tórim, Vicam, Pótam, Ráhum, Huirivis y Belem. Agrupan a unos 32 mil yaquis quienes son dueños de 485 mil 235 hectáreas otorgadas conforme al acuerdo de Lázaro Cárdenas en 1937. https://bit.ly/3ujpKek

Estudios de la UNAM señalan que de ese hectareaje sólo 18 mil están en condiciones para siembra y de éstas, 17 mil hectáreas son rentadas a los ricos productores del Valle del Yaqui, debido a que la etnia nunca ha contado con maquinaria ni recursos monetarios para sembrar sus tierras.

Cada familia (entre 5 y 8 miembros) es dueña de diez hectáreas en promedio, la renta que reciben por hectárea oscila entre los tres y cuatro mil pesos, pago que se reciben al término de cada cosecha, o bien, dos veces al año (entre 250 y 265 pesos para cada yaqui por año por renta de su tierra). 

Además, terminan trabajando como jornaleros en su propiedad. Ni la remuneración que reciben por la renta de sus tierras, ni el jornal, son suficientes para mantenerse el resto del año, de aquí se desprende la situación que orilla a tener bajo provecho educativo. https://bit.ly/39GTKYf

Les caracteriza una escasa y mala alimentación, mala salud, la falta de empleo, la carencia de satisfactores de necesidades básicas como agua potable, energía eléctrica, transporte, pavimentación, alta deserción escolar, escasas instalaciones educativas y de salud; su nivel de pobreza es elevado y más ahora con la afectación de la pandemia, crisis económica y problemas de seguridad violentos y muy vistos.

La desesperación es tal que la emigración a colonias de Hermosillo es constante –El Coloso, La Matanza, Metalera, El Mariachi, El Ranchito, Sarmiento y otras—y en el colmo, los hogares donde viven en la capital, en su mayoría no cuentan con título de propiedad. Son, todo indica, invasiones lo que les da derechos de posesión más que de pertenencia. 

Vendidos como esclavos en el porfiriato, siempre se caracterizaron por ser aguerridos y lo siguen siendo a su manera, son los únicos que detienen el tránsito en la carretera internacional aunque sea por las causas justas o injustas que quiera.

Se han unido a fuerzas guerrilleras como la que conforma el comité nacional que en su momento conformó y encabezó el EZLN y el EPR. 

Sus tradiciones políticas –nombramiento de gobernadores, castigos a quienes infringen la ley, cuentan con su ejército armado, etcétera –, son muy propias, pero por más que lo intentan no logran la prosperidad como sus coterráneos que viven en Estados Unidos aún y cuando se comparen las políticas públicas de ambos países.

Las críticas contra ellos son variadas: no prosperan porque no quieren, su tendencia es hacia el alcoholismo y todos los vicios que mande y guste, tienen además costumbres autóctonas que les limita y les atora en su deseo de prosperar que como seres humanos tienen o tenemos de manera natural.

Aunado a lo anterior no son personas sujetas a créditos bancarios, curiosamente son buenos para el comercio, pero les falta esa unión que les permita fortalecer sus finanzas. Viven al día y la gran mayoría no abandona su tierra que es su esencia como tribu.

Y si, su enojo lo traen en su ADN de allí que cuando se intentó otorgarles un incentivo para que cruzara el gasoducto por su tierra, los operadores de esta magna obra cometieron el error de beneficiar a los integrantes de uno de los pueblos, dejando por fuera al resto.

Llegó el incentivo a manos de unos cuantos yaquis quienes se quedaron con ese recurso monetario, pero no se dio la aprobación debida. Total, la negociación fue un fracaso.

Por eso ahora que estará en su visita número quince a Sonora, el presidente López Obrador a dar cumplimiento con lo que se llamó “Plan de Justicia del Pueblo Yaqui”, sería bueno preguntar si la construcción del sistema de abastecimiento de agua potable intermunicipal para estas comunidades, ¿es parte de un plan mayor o es un aliciente para que incrementen el precio de la renta de sus tierras?

Por cierto, el monto de la inversión total será de dos mil 165 millones de pesos y el gobierno federal apoquinará con mil 81 mdp, casi la mitad. 

El resto lo tendrá que poner el Gobierno del Estado vía impuestos y demás ingresos gubernamentales que al año suman poco más de doce mil mdp que es lo que “vale” Sonora en términos monetarios. De allí, es cierto, dependemos de lo que aporta la Federación que este 2022 serán poquito más de 43 mmdp. Menos que en años anteriores, por más que aleguen que no es así.

Y se ve muy raquítica la inversión federal para Sonora pues, además del acueducto yaqui vienen cinco obras más que son pichicatas. https://bit.ly/2XNwXHz

Lo impresionante de esto es por qué a nadie se le ha ocurrido qué se deben hacer con las restantes 450 mil hectáreas de las que son dueños. ¿Por qué no se incide más en la minería –recuerde la famosa mina de La Tarasca que han dicho que es un mito, pero quien sabe–, pues ni modo que sus cerros no cuenten con minerales y metales que se puedan comercializar y apoyar en su explotación?

¿Por qué ese aferre a tenerlos “enclaustrados” en esas pocas miles de hectáreas donde actualmente viven y mal se desarrollan?

¿Complejo en lograr el objetivo?, claro, si nada es fácil. 

Pero me pregunto, si realmente quieren apoyarles y sacarlos de la pobreza constante en la que viven, ¿por qué no ampliar la mira de apoyos para que las generaciones, ésta y las próximas, se quiten de una vez de la cabeza que no son una tribu cuyo destino es vivir de las prebendas que les da papá gobierno como les tienen acostumbrados?

Ojalá que este acueducto sea el inicio de algo más grande pues incluso de monumentos, reconocimientos, valorización internacional y orgullo nacional, de presunción como pueblos originales, de seguro, los yaquis, ya están hartos. ¿Qué Amlo les pedirá perdón?… por favor.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…                              

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com    Twitter: @Archivoconfiden                                   

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