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COVID19. DOS AÑOS DE PANDEMIA

Nov 17, 2021

DR. RAÚL HÉCTOR CAMPA GARCÍA / COLUMNISTA

#DESPIERTASONORA

“La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano”

Aldous Huxley

A principio de diciembre del 2019, en China se detectó los primeros casos de la enfermedad SARSCOV2 (COVID19), causada por nuevas cepas de coronavirus con alta patogenicidad, un virus que causaba problemas respiratorios y gastrointestinales leves a finales del siglo XX, y que fue mutando al replicarse, hasta llegar a tener mayor capacidad de contagio y producir enfermedades cada vez más graves :SARS-COV2 (2003), MERS-CoV (2012), previas a las variedades actuales (cepas), causantes de la pandemia que está azotando a la humanidad.

La investigación de estas nuevas cepas y su comportamiento al infectar al ser humano, se han dado en forma rápida, en estos dos primeros años de pandemia (por los antecedentes de años de investigaciones sobre estos virus). Cierto, desde el punto de vista clínico, diagnóstico y de tratamiento, como toda nueva epidemia, se han ido conociendo y aprendiendo a marchas forzadas; se ha avanzado mucho a pesar del escepticismo seudocientífico aunado a la charlatanería que persiste, como en las antiguas pandemias que ha padecido la humanidad, desde que el ser humano apareció en planeta tierra.

Pandemias que se han documentado a través de los grandes historiadores de la medicina en el mundo (médicos, etnólogos, arqueólogos, sociólogos y filósofos). El código de Hammurabi (2, 250 a. C.) contiene antiguas Leyes de equidad para la población en general, en diferentes aspectos, impuestas por el Rey de Babilonia; y respecto a los médicos y su práctica, no fue la excepción, es uno de los primeros documentos que da testimonio de la recompensa a la buena praxis médica y del castigo en caso contrario. (Harrison, Fielding H. Historia de la Medicina. 4ta.Edic. Editorial Interamericana, Mex. 1966).   

Si bien, con el advenimiento de las vacunas contra el COVID19, han disminuido los casos de enfermedad grave, considerablemente, pero a nivel mundial no se ha logrado la inmunidad de rebaño esperada, debido a que no se ha alcanzado una cobertura global de vacunación, por retraso en la aplicación de las mismas en ciertos países. Se están autorizando, previa investigación, aplicar la vacuna a la niñez entre 5 a 11 años edad (algunos países iniciaron con la vacuna de Pfizer a dosis pediátricas en base a edad y no al peso, 10 mcg). Desde septiembre se autorizó la aplicación de 12 a 15 años de edad; y la aplicación de la tercera dosis de refuerzo.

En México, no se ha aplicado esta dosis de refuerzo, ni a los médicos que han estado en la primera línea  de atención a pacientes con COVID, ni a personas mayores de 65 años. La vacunación de los adolescentes de 12 a 17 años, sin co-morbilidad, ayer fue autorizada. Son 14 millones de habitantes en estas edades y no hay las suficientes vacunas (para dos dosis; se necesitarán 28 millones de dosis; no se tienen la totalidad de ellas, hasta el momento). Para las edades de 5 a 11 años, no hay todavía esperanza. En México solo se ha vacunado, hasta el 16 de noviembre de 2021, al 49 % de la población.    

El hecho de que, a ésta fecha, no se ha logrado una suficiente cobertura de vacunación, ha provocado nuevas “oleadas” o repuntes que van al alza de casos; esto último está pasando en los países europeos (no se puede hablar de rebrotes, porque no se ha “domado a la fiera” COVDI9).

Los motivos pueden ser: Primeramente, a la falta de un buen porcentaje cobertura de vacunación a nivel mundial, incluso en países altamente desarrollados y con más razón en países pobres, que están supeditados a la “caridad gubernamental” solicitada a los países poderosos. Segundo, a los movimientos anti vacunas, que han existido desde siempre diseminados por todo el mundo y que en algunos países representan el 30% de la población que no acepta la vacunación – “ni a sus nietos”, dijo un Secretario de Salud, de un “lejano País”. Y Tercero, al charlatanismo de los “curalotodo”, como el burro que tocó la flauta (¡si le atinan!); ya decíamos en artículos anteriores, que estos individuos le apuestan, “audazmente”, a que un 70 u 80% de la población no se va enfermar o si se enferman, será en forma no grave. Aunque:  La acción de unos pocos no puede calificar a todo un colectivo. Hay médicos excelentes desde todos los puntos de vista. (Juanjo Ojeda España)

 Se agregaría a todo esto, la irresponsabilidad de un porcentaje de la sociedad y gubernamental, al caer en el “me valerismo” para seguir las recomendaciones de prevención ante esta pandemia. Esto de alguna manera puede retardar el diagnóstico posible de COVID19, o para diferenciarlo de otras enfermedades graves, aunado a las enfermedades crónico-degenerativas. Ante esta irresponsabilidad, tal parece que la población pretende seguir jugando a la “Ruleta Rusa”, con la posibilidad de morir, en esta pandemia.

Al 16 de noviembre de 2021, parte de las estadísticas publicadas por la Universidad Johns Hopkins, reporta lo siguientes: casos de COVID19 a nivel mundial, 254,289,204. Fallecimientos 5,113,175. Dosis de Vacunas administradas. 7,542, 597, 645; total de todos los países. El 52.2% a recibido una sola dosis.

Estados Unidos. Casos: 47, 307, 829. Defunciones: 765,731. Dosis de vacunas, aplicadas. 441,538,914.

México.  Casos: 3,845,733. Defunciones: 291,147. Dosis de Vacunas: 129,859,458. Población que ha recibido vacunación completa con 2 dosis o vacuna de una sola dosis: 63,394,870. Porcentaje de Vacunación completa: 49.69%. Y no se ha mencionado el refuerzo con una tercera dosis.

A excepción de Canadá, que lleva un 75.4 % de cobertura con dosis completa, ningún de los otros países a llegado arriba del 70% (16 de noviembre de 2021).

La pandemia por COVID19, como otras enfermedades, como Influenza (2009), llegará para quedarse, formando parte de la nueva “normalidad”. Como otra más de las enfermedades que se han quedado, como parte de nuestra existencia … Hasta el final del tiempo que a cada quien nos queda de vida ¿Qué debemos hacer? Cuidarse, vacunarse, para prevenir enfermarse. Esperando que “el destino no nos alcance”.

Dr. Raúl Héctor Campa García.

raulhcampag@hotmail.com @RaulHectorCampa1   

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