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ARCHIVO CONFIDENCIAL

Dic 16, 2021

EL JUEGO DE LA SIMULACIÓN…

ARMANDO VÁSQUEZ A. / COLUMNISTA

#DESPIERTASONORA

YA PASARON. o están por pasar, los cien días del nuevo gobierno en Sonora. Hay un fenómeno en el cual los más perjudicados vamos a ser en el futuro los ciudadanos como usted y yo.

Me voy a explicar.

Estuvo en Hermosillo el embajador de Estados Unidos en México. Lo recibió el señor gobernador y por supuesto el señor alcalde. No hubo agenda comunicacional, como tampoco la hubo con la señora esposa de Amlo en Obregón cuyo recibimiento de los narcos ya conocemos quienes se opusieron a su política de lectura (recomendación de lectura a los sicarios), con cinco asesinatos durante su presencia.

Pero no hubo una nota informativa que nos dijera de su presencia en Ciudad Obregón. Tampoco la hubo del embajador de EU en México, Ken Salazar y en consecuencia del cónsul general Ken Roy, en el caso de Hermosllo.

Y se realizaron los eventos protocolarios respectivos, pero de pronto y frente a ellos –representantes gringos, gobernador y alcalde–, se manifestó un nutrido grupo de líderes transportistas de la CTM solicitando una serie de soluciones a sus problemáticas

Toño Astiazarán se quedó callado pues era un problema del Estado y Alfonso Astiazarán vio la manifestación con algo más que enojo y volteó su vista a un secretario de Gobierno, Álvaro Bracamonte, quien no supo responder ante esa mirada acusadora de su patrón pues le estaban echando a perder el evento protocolario.

Fue un momento tenso.

Algo que debió ser terso, se convirtió en una problemática de Estado.

¿Qué ocurrió?

Regresamos a aquella añeja teoría del centralismo, en la cual nadie se mueve si no lo dictamina el jefe, por un lado, y por el otro, a que no han sabido determinar o descifrar, por sentido común, qué acto le corresponde atender a cada quien.

Un hecho cierto es que estamos en una cadena de aprendizaje en la cual se determinan qué decisiones o falta de ellas, son las que determinan o inciden directamente en el jefe, que es lo que pasó con Alfonso Durazo y que no entendió Álvaro Bracamonte.

A final de cuentas el personaje más importante y que se debe de cuidar es el señor gobernador.

Desgraciadamente estamos en ese juego perverso donde todos le mienten al rey para que no les corten la cabeza.

Lo ocurrido con Álvaro Bracamonte es un comportamiento que con seguridad volverá volverá a ocurrir, toda vez que en esto del aprendizaje de los modos políticos aún no lo comprenden.

De hecho, no están preparados, ninguno de los actuales funcionarios, para comprender que las formas lo son todo. Ni modo, le tocó pagar el precio a nuestro secretario de gobierno. De hecho, su actuación temblorosa  forma parte de una actitud que nos acompañará el resto del sexenio: la simulación.

A como veo la situación, ocurrirán hechos como el poder ocultar hechos que serán visibles ante los ojos del gobernador, pero que no deben trascender más allá, es decir, que no sean parte del acontecer que se transmitan por la prensa.

En otras palabras, si no se publica no es noticia, por ello no se preocupan por la actuación de los taxistas que se manifestaron frente a los visitantes y los gobernantes. La prensa no trató el tema ni en redes sociales..

Pero veamos otros puntos.

Tenemos el caso de aquel programa de invitación y apoyo a la remodelación y mantenimiento de las tres mil y pico de las escuelas de educación básica que según esto, con apoyo de la sociedad, sería posible antes de finalizar este mes.

Pero no se logró el objetivo. Aaron Grajeda, nuestro secretario de Educación dio un informe pichirriento al respecto pero pues debe entrar al juego de la simulación. Así cómo él habrá otras secretarias que deberán entrar al mismo juego.

Todos los secretarios deberán estar en la misma sintonía que deberá ser dirigida y programada por el titular del sistema de seguridad. Aunque claro, aun no captan o le entienden a esto de la mentira, de la simulación. Ya aprenderán a redefinir los datos.

El peligro de esto es que iniciará el juego de la tergiversación de la información, de la mentira y deberán aprender a jugarlo si quieren seguir en este enjuague.

 Así que, estimado lector, si quiere creer a lo que digan los secretarios, deberá de creerle un 30 por ciento de lo que digan y al gobernador Alfonso Durazo, igual cuando proporcione datos.

Habrá informaciones que deberán cuadrar con lo que diga la autoridad federal, como la que emane de los indicadores que manejan en relación a salud, educación y seguridad. Como son dueños de los datos, pues tendrán la posibilidad de apoyarse en las cifras que vengan de Palacio Nacional vía Inegi.

Eso si y regresando al tema inicial: lo que no podrán esconder serán las manifestaciones públicas que les gritan a las autoridades estatales que no cumplen con su responsabilidad como gobernantes. Y eso les duele mucho, de allí la muina que se carga Alfonso con su secretario de Gobierno. A lo mejor luego se le pasa.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…                                                                            

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com                                                  

Twitter: @Archivoconfiden                                                                                         

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