fbpx
  • jue. Ago 18th, 2022

ENTRETELONES

Jul 11, 2022

IMPUNIDAD

SAMUEL VALENZUELA / COLUMNISTA

#DESPIERTASONORA

A penas el 17 de enero pasado había cumplido 100 años y el pasado viernes por la noche se murió Luis Echeverría Álvarez, quien como presidente 1970-1976 de México, quedó como referente obligado de un gobierno represivo, déspota, demagogo, populista e impune. 

Feroz persecutor de las voces críticas y torpe en el manejo de la economía; con ínfulas de líder mundial y un discurso populista, Echeverría Álvarez pretendió hacer olvidar su tormentoso pasado como operador de la represión del movimiento ferrocarrilero, del magisterio y estudiantil durante su largo paso como subsecretario de Gobernación y luego como titular de esa dependencia. 

Tan no lo logró, que ya como presidente ocurrió la matanza del 10 de junio de 1971 y se desplegó una estrategia de exterminio en contra de cualquier expresión libertaria luego de que el 2 de octubre de 1968, se hubieran cerrado las puertas a la participación política democrática para la juventud mexicana y que sectores del campo y la ciudad hubieran optado por la clandestinidad y la acción revolucionaria para abrir esas puertas a patadas. 

Sí, murió en completa impunidad el principal protagonista de la guerra sucia, de miles de desapariciones forzadas; el que removió gobernadores a diestra y siniestra por sospechar deslealtades; el que se rodeó de ineptos, pero serviles, pero qué mejor que la descripción resumida que hizo el periodista Julio Hernández sobre el perfil de ese ahora difunto: “Luis Echeverría quiso engañar con un izquierdismo retórico, apertura democrática, seducción de intelectuales propicios, populismo priista. Simuló remover el sistema y terminó envuelto en la locura política, dictando órdenes estrafalarias, proclamando cambios insostenibles”. 

Cualquier parecido con el actual presidente no es mera coincidencia, pero esa harina la dejaremos para otro costal, ya que en lo que se refiere al fallecido el viernes, a pesar de sus publicitadas fechorías y de sus consecuencias, mediante alegatos de “razones de estado”, todo quedó impune con sucesivos nombramientos en las embajadas de Australia, Nueva Zelandia y representante en la UNESCO y la máxima sanción fue una eufemística prisión domiciliaria por razones de edad y luego absuelto. 

Fue tal la fuerza del Estado y los saldos de la estrategia represiva y debilitamiento de la democracia en nuestro país durante el echeverriato, que en la elección presidencial de 1976, el PRI y su candidato, José López Portillo no tuvieron adversario. 

A este reportero no le alegra la muerte de nadie, que en el caso de LEA eso es lo de menos cuando simplemente su longeva vida se le agotó, así como por su culpa se agotaron las vidas de miles de jóvenes que decidieron enfrentar a su régimen, con un saldo y secuelas que dejaron su marca varios años después y que a fin de cuentas lograran abrir la puerta a la participación política de las minorías; se decretó una amnistía que liberó a miles de presos políticos y se suponía que los mexicanos habíamos quedado vacunados contra esa escoria política. 

En tres ocasiones nos tocó ver en persona a Echeverría; la primera en un mitin de su campaña en el estadio de beisbol Fernando M. Ortiz en lo que ahora es el Parque Infantil, donde los asistentes comieron pollo asado y bebieron aguas frescas mientras de las bocinas se escuchaban arengas tradicionales de los eventos priistas, incluida la música de cumbia. 

La otra, en una gira de trabajo cuyo acto popular fue en la Calle Rosales frente al Hotel San Alberto, cuando el entonces gobernador Carlos Armando Biébrich era su consentido, y la tercera cuando el presidente y el mandatario iban en un auto descapotable y al pasar frente a las escalinatas del Museo y Biblioteca de la UNISON, fueron saludados con rechiflas por levantisco sector estudiantil que los cubrió de objetos, tocando a este entonces preparatoriano aventar con los restos de un elote cocido. 

De ahí nos fuimos a la Plaza Zaragoza, mientras adentro del Palacio de Gobierno se llevaba a cabo reunión con representantes empresariales, desatándose tumultuaria confrontación que culminó con detenciones, refugiados en la catedral, que por gestiones del arzobispo Carlos Quintero Arce los detenidos fueron liberados y los acogidos en las instalaciones católicas pudieron salir, incluido además el lanzamiento de una bomba lacrimógena contra la prepa, en lo que ahora es la escuela de leyes de la UNISON, hasta donde el contingente estudiantil se había refugiado ante la embestida de los antimotines encabezados por el Polaco Beylis. 

Desde nuestra perspectiva, lo único que hizo bien el ahora difunto presidente, fue la destitución de Biébrich de la gubernatura y así poner fin a uno de sus brazos más represivos en esta parte de México y en su lugar promover a Alejandro Carrillo Marcor. 

Mientras tanto, sigue la mata dando en materia de violencia, resultando incomprensible el que cuando días antes se había anunciado a bombo y platillo la detención de un “generador de violencia” en Guaymas, éste es ejecutado en Hermosillo al salir de una audiencia judicial a un par de cuadras de la sede de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del estado, así como de la Fiscalía General de Justicia del Estado y lo peor, la detención de un grupo en Hermosillo al cual se le atribuye esa ejecución, uno de ellos policía municipal de Guaymas y otro miembro activo de la Guardia Nacional. 

Y luego del encontronazo en Altar donde militares sometieron a generadores de violencia y evitaron otro culiacanazo, aparecen nueve cuerpos en fosas clandestinas, en un cuento mortal de nunca acabar en el cual se exhibe que dista mucho de poder lograr un entorno de mayor certidumbre y seguridad para los habitantes de este Estado. 

En tema más amable, todo un éxito resultó la agenda que cubrió el gobernador Alfonso Durazo Montaño en la capital de Estados Unidos, en donde puso en marcha la exposición “Sonora, un tesoro por descubrir, como escaparate que durante un mes promoverá la gastronomía, artesanías, fotografías y lugares turísticos de esta entidad. 

Pero el mandatario estatal no solo fue a eso a Washington, ya que sostuvo diversas reuniones de trabajo con funcionarios del gabinete de Joe Biden; se reunión con el Secretario de Educación; Miguel Cardona; con Enoh Titilayo, titular de la Agencia de Comercio y Desarrollo, con quien platicó sobre diversos proyectos de inversión estratégicos anunciado para Sonora. 

También se reunió con Richard Duke, representante presidencial para el Cambio Climático, enterado ya del proceso de construcción de la granja solar más grande de Latinoamérica, en tanto que con el presidente de la Asociación de la Industria de Semiconductores  en EEUU, John Neuffer sobre la intención de crear un clúster , de tal forma que el Estado se integre  a la cadena de valor de la construcción, en el marco de una intensa agenda de trabajo en la que como comitiva solo llevó a la titular de Turismo, Célida López Cárdenas y a Francisco Acuña Méndez, presidente de la Codeso. 

También en la SEDESSO se despliega mucha actividad y quizás sea la dependencia estatal donde más se observa, con su titular Wendy Briceño Zuloaga que un día preside evento de entrega de tarjetas a personas beneficiarias de programas Mano con mano y Cuidar a quienes cuidan y en los siguientes participa en reuniones en Punta Chueca y San Bernardo, para revisar avances de la implementación de los planes de justicia para Seris y Guarijíos. 

Tratándose de actos concretos y beneficios concretos, importante el que a la fecha, ya haya 909 personas de 38 municipios, beneficiarias del programa Cuidar a quienes cuidan, en tanto que en el programa Mano con mano se dispersan beneficios para dos mil 638 personas de 11 municipios. 

Por otra parte, luego de la presunta pausa que puso el presidente Andrés Manuel López Obrador a las relaciones entre México y España; sus coincidencias con Donald Trump y su golpeteo contra Joe Biden que incluye su propuesta de desmontar la Estatua de la Libertad; la sorpresiva embestida contra el otrora intocable expresidente Enrique Peña Nieto, acoso al dirigente del PRI, Alejandro Moreno y volverle a entrar al caso Colosio, uno queda pasmado ante la capacidad de entretenimiento mediático que se despliega desde Palacio Nacional. 

Mientras tanto la inflación está a niveles de has 21 años; el presidente reconoce que a más de tres años y medio de su gestión el sistema de salud está muy mal, la ola criminal no cede, se inauguran obras a medio construir y sin capacidad de operar y el Covid-19 sigue haciendo de las suyas, con cifras del propio gobierno que reconoce más de 661 mil decesos y con alto ritmo en el crecimiento de contagios, aunque afortunadamente las vacunas están haciendo la diferencias, lo cual no es afortunado para esos 40 o cincuenta muertos diarios que son reportados. 

Y dura la tracatera en contra de Natalia Rivera y Ernesto de Lucas por su deslinde frente a ese PRI Sonora en que fue convertido por la dirigencia nacional y en todos los casos quienes los atacan permea la capacidad de aguante que tienen para no reaccionar ante abusos y autoritarismos e incluso extrapolan la actual situación que viven ella y él , asegurando que también fueron parte de lo que ahora reniegan, salida fácil para fundamentar lo agachones que son, faltando solo que recomienden que todos los militantes asuman indignas decisiones por lealtad. 

En nuestro caso, tratándose de amistad de tanto tiempo, obvio que estamos muy remotos de cuestionar las decisiones que hayan tomado por ser de incuestionable lógica y que además de ser muy inteligentes y honestos a carta cabal, son despositarios de nuestro afecto personal, estén en el PRI, en cualquier lado o en cualquier partido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

×

Powered by WhatsApp Chat

×