fbpx
  • sáb. Feb 4th, 2023

ENTRETELONES

Dic 6, 2022

¿SORPRESA?

SAMUEL VALENZUELA / COLUMNISTA

#DESPIERTASONORA

Extrañas las declaraciones del presidente municipal de San Luis Río Colorado, Santos González Yescas, al reprochar que ninguna instancia de seguridad, incluida la del ayuntamiento que encabeza, se hayan dado cuenta de la incursión de un convoy de 50 vehículos, cuyos ocupantes, al menos 300 sicarios, convirtieron al poblado Luis B. Sánchez en un campo de batalla. 

La del sábado fue una jornada aciaga para alrededor de cinco mil 800 habitantes de esa comunidad limítrofe con Baja California, en el marco de la feroz disputa entre bandas del crimen organizado y que desde hace meses se tiran de balazos entre sí en ese municipio y en el estado vecino con un alto costo de vidas, incertidumbre ciudadana y evidente incompetencia de las autoridades. 

Sabe porque el munícipe sanluisino se da por sorprendido por lo ocurrido el sábado, ya que desde hace semanas o meses la diputa entre la chapiza y los rusos es cuento diario por esos rumbos e incluso es parte de las filtraciones del colectivo Guacamaya, con documentos que demuestran que la SEDENA está al tanto de sus centros de operación e incluso de las identidades de los liderazgos de ambos grupos. 

Debe ser una simulación la sorpresa que dice tener González Yescas y pues no le queda de otra porque seguramente le han llegado versiones de la mencionada comunidad respecto a la abierta presencia de mañosos, así como ocurre en el poblado Golfo de Santa Clara, un poco más al sur, y sabemos que los genízaros bajo su mando no están en condiciones de enfrentarlos, pero tal desventaja no debe implicar que no lo tengan informado, que en el caso de estatales y elementos de las fuerzas armadas, pues simplemente se hacen majes por desconocidas razones y se concretan a ser espectadores de esa disputa. 

Ya disipado el olor a pólvora y sangre, hay reportes que señalan que en los enfrentamientos murieron 10 personas o como ahora les dicen “generadores de violencia”, autoridades estatales y federales llevaron a cabo 5 cateos, detuvieron a 8, algunos de ellos heridos y aseguraron 49 vehículos, varios de ellos blindados y artillados que resultaron dañados durante la refriega, así como lanchas, armas, chalecos, municiones, granadas y demás. 

Lo que más castra en este zipizape criminal, es que contrario a otras épocas, frente a escaladas de violencia de bandas criminales, el gobierno de Sonora anunciaba que los límites de Sonora, fuera con Chihuahua, Sinaloa o Baja California, se habían blindado para prevenir el efecto cucaracha, y ahora resulta que fue la gobernadora de este último estado, Marina del Pilar Ávila la que anunció dicho blindaje, ganándole gachamente el tirón al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño. 

En efecto, todo indica que en el péndulo de la criminalidad, en Sonora hay muchas más cucarachas que en entidades vecinas y por eso la variable de la decisión de la mandataria del vecino estado y lo más inquietante es que de acuerdo a la edad de muertos, heridos y detenidos, una gran proporción son jóvenes y además es creciente el número de nativos de esta entidad o sea, ya no se trata de aquellos citados como sinaloitas y simplemente foráneos que venían a Sonora hacer su desmadre. 

No por nada este arranque del mes de diciembre está tinto en sangre, ya que de acuerdo al conteo del sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta este lunes 5 se han registrado 40 homicidios dolosos, sea en Cajeme, Guaymas, Empalme, San Luis Río Colorado y Ures y dicha suma podría incrementarse conforme pasen las horas, faltando además las muertes causadas con sigilo que se documentan luego. 

Así las cosas, el alcalde González Yescas no debería simular sorpresa ante hechos que ocurren frente a sus fosas nasales y en todo caso ponerse las pilas para poner su parte en la información que requiere el gobernador Durazo para tomar decisiones más acertadas en la materia. 

Y en efecto, un buen número de ciudadanos fastidiados y encabronados por la selectiva entrega de apoyos a proyectos productivos a colectivos pesqueros de la región de Bahía de Kino y cooperativas del Poblado Miguel Alemán, Plan de Ayala y demás, se plantaron ante el Palacio de Gobierno para exigir la destitución del titular de Economía, Armando Villa y a funcionarios de FIDESON. 

La buena noticia es que el secretario de gobierno, Álvaro Bracamonte envió a dialogar con ellos a David León, director de Política Pública, en tanto que de FIDESON estuvo Hugo López, sin que tengamos la menor idea sobre alguna respuesta concreta, más que nada en lo relativo de que no haya exclusión en la dispersión de los apoyos a la pesquería social. 

Por otra parte, bastante barullo en redes causó la presencia de una unidad de la Guardia Nacional bastante bien armada patrullando el interior del campus de la Universidad de Sonora en Hermosillo, sin que hasta el momento de retacar este especio haya una manifestación de parte de rectoría. 

Vaya, ni siquiera han dicho ni pío los tradicionales defensores de la autonomía universitaria, que ahora en calidad de cantineros han pasado a engrosar las filas de la burocracia estatal o federal, quienes sin embargo impulsan reformas a la Ley Orgánica de la máxima casa de estudios de la entidad, porque según ellos, el actual ordenamiento vulnera dicha autonomía. 

Cosas peores quedan sin saberse de una otrora institución con excepcional interacción con la sociedad sonorense y que ahora al parecer se han roto los vínculos comunicantes que incluso tampoco operan hacia el interior, además de la desaparición de aquel famoso extensionismo que la hace ver como un ente aislado para en conjunto poner en riesgo su autonomía a causa de incompetentes. 

A la mejor esa incursión de la Guardia Nacional se debió a alguna necesidad especial, custodia, acompañamiento o sabe, del influyente funcionario federal Jorge Taddei o para alguno de sus familiares también encumbrados en el gobierno, que temen el ambiente de inseguridad en el entorno universitario o algún otro servicio para alguien más también encumbrado en la burocracia cuatrera. 

Y la vamos a dejar de este tamaño en dicho tema porque también hay que destacar que por acuerdo entre el sector patronal y de trabajadores, el salario mínimo se incrementará el 20 por ciento a partir del 1 de enero próximo, pasando de 172.87 pesos a 207.44 pesos, que en términos reales en función de la inflación y escalada alcista en productos de consumo popular, quienes ganan el salario mínimo les rendirá solo 15.47 pesos más por jornada. 

En la comisión Nacional de Salarios Mínimos también está representado el gobierno, lo cual dista mucho de pretender adjudicar al presidente López Obrador como quien otorga dicho incremento; no, los que lo otorgan son los patrones, quienes también los pagan y el gobierno solo interviene como garante e impulsor de dicho acuerdo. 

O sea, no le pongan mucha crema a sus tacos quienes ante la falta de logros y reflujo mediático que los afecta, pretenden engordar el caldo presidencial con estupideces. 

Por otra parte, al modo del presidente municipal de Hermosillo, Antonio Astiazarán, sin andar tratando de justificar o culpar al pasado, da otra buena nota al presentar 25 nuevos camiones para la recolección de basura, con las cuales dobla el número de unidades para la prestación de ese servicio público, además de 10 pipas para auxiliar en caso de emergencia. 

Destacadas las habilidades financieras del munícipe y su equipo para poder hacer ese tipo de operaciones de beneficio a los capitalinos, quienes también ponemos nuestra parte al pagar a tiempo nuestras obligaciones como contribuyentes, que junto a la reducción de la democracia y del gasto corriente, han permitido disponer de recursos para esas adquisiciones y desplegar un amplio programa de obras para rehabilitación de vialidades, mientras que otros ayuntamientos piden chichi al gobierno estatal o a la federación. 

Por lo demás, pues si, le creció un enano al gobernador Durazo Montaño, quien ahora deberá lidiar con un sujeto cuya última ocurrencia es cuestionar la eventual construcción de al menos 10 libramientos de cuota, para aliviar del tránsito pesado a diversas ciudades del estado y que representarán un salto a la modernidad en tránsito vehicular y vialidades. 

El repelente sujeto ahora en el desempleo porque fue despedido de la CECOP, padece grave cursera mental y de seguro será imposible hacerlo entender que esos libramientos serán construidos por particulares que aplicarán cobro de cuotas para quienes por voluntad propia decidan usarlos en sus traslados y los que no, podrán viajar por las rutas tradicionales. 

Lo que sí es seguro, es que el gobernador ya debió aprender la lección y analizar mejor los perfiles a quienes brinda oportunidades a colaborar con su proyecto de gobierno y cuidarse de no jalar a desacabalados mentales, con graves deficiencias neuronales y víctimas de frecuentes episodios psicóticos, que como se sabe, ya van varios casos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *