La iniciativa busca poner orden en el servicio, proteger a las familias y garantizar un trato digno a las personas usuarias.
“La gente no puede seguir enfrentando recibos que no entiende, medidores que fallan o fugas que tardan semanas en atenderse. El agua es un derecho y, como tal, debe tratarse con claridad, con justicia y con respeto”, expresó.
