UNA FAMILIA DISFUNCIONAL
JESÚS HUERTA SUÁREZ/COLUMNISTA
DESPIERTASONORA
Sonora, México, el mundo, todos somos como una familia. Sí, pero como una familia disfuncional. Estamos todos contra todos; unos a la izquierda, otros a la derecha, otros en el inframundo y mayoría cada día más lejos de la razón.
A nuestra propia madre tierra le estamos pegando duro, de tan duro que ya dudamos que siga resistiendo, por las calles corre sangre, y tenemos cada vez más niños que nacen con síndrome de abstinencia. Hijos de nadie; hijos de todos.
Los auto llamados “progresistas”, creen que la decadencia de los valores éticos es evolucionar, pero no se dan cuenta que, cual vil esencia neoliberal, al final se trata de atentar contra la humanidad. Contra el bien común. “Sé cómo quieras ser; ten tus cinco minutos de fama, pero muérete pronto”. La economía del mundo cada vez más estrecha. La inteligencia y buen gusto, cada vez menos presente. Se vive un mundo de dolor, mientras perdemos el sentido de nuestra existencia que es el amor al prójimo oh, si no el amor, el servicio. Siempre es primero yo, luego yo y luego yo. Yo, yo, yo. Egolatrías de todos tamaños, sabores y colores son nuestros apellidos. Veo que sufres, pero no quieres cambiar o no sabes cómo hacerlo.
Nos tiramos a perder en nuestros deseos, ambiciones, traumas, fobias e ilusiones. Vivimos para sobrevivir y sobrevivimos para pelear o para darnos gustos y placeres, pues no encontramos otro sentido a esta vida, que raya en lo absurdo.
Tus hijos y los hijos de tus hijos, cada vez tendrán menos dinero y cada vez querrán desconectarse más de la realidad, lo que los hará vivir para encontrar momentitos de evasión de los sentidos, en un círculo vicioso que solo se termina con la muerte. La muerte que tanto tememos, sin darnos cuenta que ya estamos muertos en vida.
El cariño, la educación y los buenos ejemplos ahora son vistos como privilegios, cuando son, en sí, el sentido de la familia. La familia “normal”.
Los materialistas devastando cielo, mar y tierra con tal de venderte más cosas que no necesitas, para ellos darse los gustos más caros y sentirse importantes. Los socialistas y religiosos creyendo que con querer que todos estemos bien, ya son muy buenos, aunque no muevan un dedo para lograrlo. Viven con teorías socioeconómicas arcaicas que el mismo mundo y la misma vida nos han demostrado una y otra vez que no sirven para nada.
Es el 2023, casi finales, y no queremos entender que una vida, una mente, un ser que no se cultiva, que no crece en la razón y el entendimiento universal, no tendrá sentido. Si no cambias, nada cambiará, al menos no para bien. Se trata de despertar la conciencia, que solo se logra mediante procesos integrales que incluyen alimentación, aprendizaje, espiritualidad, salud, bondad, pureza del corazón y voltear más seguido al cielo, a los árboles y a las creaturas de la naturaleza. De sembrar acciones que en verdad nos permitan vivir muchos momentos de armonía y entendimiento entre la gente, y cambiando la empatía por la apatía. Dejar de creer que solo yo tengo la razón y, entonces, la nuestra, la humanidad, nuestra tierra, podremos dejar de ser una familia disfuncional. No nacimos para eso, aunque hayamos nacido por eso.
Chuyhuerta3000@gmail.com
